Recuerdo 1:  Darío sobre el techo de una habitación en la terraza del clínica sosteniendo ramas para dibujar la luz.

         Recuerdo 2:  Lucas a las  seis de la mañana  despidiéndose de su novia con un beso  para ir a filmar. (Sí, íbamos a la guerra contra el     
                              tiempo y la realidad.)

         Recuerdo 3: El café con Andrés en su casa después del último día de rodaje. Me dijo:” Si podes hacer esto, podes hacer cualquier cosa “

         Recuerdo 4: La corrida de Cecilia y Francisco por la terraza, Lavesari con la Steady, emocionante.

         Recuerdo 5:   Los sueños relatados en el banco de la Estación Mitre.

         Recuerdo 6: Big Paul a toda velocidad en su jeep o en mi auto.

         Recuerdo 7: Agustín transportando el reloj con medio cuerpo salido de la combi.

         Recuerdo 8: El incendio del reloj en el atardecer de Mar Chiquita, el silencio de todos primero, luego el aplauso y la vuelta.

         Recuerdo 9: Mis broncas ante el asedio injustificado y  machista de algunos alquiladores de equipos.  Para qué diablos alquilan, para qué 
                             diablos van.

         Recuerdo: 10:  Los chistes de Francisco.

         Recuerdo 11:  La paciencia y el humor del Tano.

         Recuerdo 12: El cariño de todos por el personaje del padre de Víctor, Mientras se hacia la escena le sonreíamos como si fuera el nuestro 
                               propio.

         Recuerdo 13: La última escena que se grabo: Carmen y Joaquín juntos en la cama.

         Recuerdo 14: El abrazo de los que se jugaron hasta el final, luego de la última toma.

         Recuerdo 15: Lo divertido de la sonorización, volver hacer la peli pero más tranqui.

         Recuerdo 16: El leiv motiv de ¨ Más allá… ¨. Rodolfo creyó que iba a llorar. Llore, pero no ahí.